Hola:
Al fin...nuestro concierto navideño. Nos tocó un caluroso día, un sol abrasador, y el Transantiago...Esos son detalles sin importancia, pues el valor que tiene para nosotros, "ECOS", poder compartir nuestro canto con los abuelitos y abuelitas de la Fundación Las Rosas.
Somos un grupo de amigos, que amamos la música y el canto coral. Mario Baeza es la figura que por algún motivo u otro, nos marca. Y llevar nuestro arte donde también se necesita, creo que ha sido más gratificante.
Nunca había tenido la ocasión de estar en un asilo de ancianos. El peso de los años en los abuelitos; sus miradas, unas perdidas, otras inquietas. Otras que uno no sabes en qué pensarán, en su silla de ruedas, o deambulando, acaso esperando el momento. No quisiera entrar en custionamientos éticos ni morales porque sentí tristeza y pena al principio. Pero mi lugar ahí, junto a mis amigos era lo importante para todos. Queda agradecer la obra que existe, de personas que vela por el bienestar nuestros ancianos y que es consecuente con su fe.
Capeamos el sol debajo de un gran árbol. Ahí reunidos, los abuelitos nos observaban. Nuestros hijos, tan impacientes como ellos, jugaban por el lugar. Ya organizado el asunto nos presentamos. Primero, había que hablar más fuerte y claro, muchos abuelitos apenas oían. Dimos a conocer el programa y obviamente, villancicos para la ocasión.
Bueno, cometimos los errores de los principiantes, pero cada vez más creció el entusiasmo. (eso creo!!!) Otros percances, el típico viento que ser lleva las partituras, fue resuelto muy ágilmente por mi hijo, Ricardo. Mas, la música siento que fue fluyendo en sus almas experimentadas, sabias y silenciosas.
Una vez más, Carola, mi señora, se lució con su Ave María de Schubert. Además que ella tiene un encanto muy especial, de llegar a la agente, de motivar. De creerse el cuento al estar arriba del escenario. Aunque ella no lo quiera, es nuestra diva y directora y así se lo hicieron sentir en agradecimientos nuestros abuelitos.
El repertorio fue preciso, había que interpretar los más conocido, y así se dio el instante señalado: El noche de Paz. Uno piensa que pudo salir mejor, que culquier otra cosa, pero ver a Carola abrazar a la abuelita Blanca (la típica abuelita inquieta y preguntilla) y cantar este himno de lo que es la Navidad, para mucha gente que ha aprendido a apreciar este momento de festividad y comunión, es muy bello.
Y ahí están nuestros abuelos, unos distantes y otros cercanos, a todos les dimos las gracias uno por uno, viendo en sus rostros, manos, piel, en sus cariños el agradecimiento por haber estado junto a ellos. Que es cierto la navidad, como dije, comunión y exaltación de uno los tantos hombres notables que han pasado por este planeta y que dio su profundo mensaje el cual seguirá vigente por siempre.
Así pues, vino un cóctel merecido. Y cada cual sabe en su forma de ver las cosas el valor de existe en estar con la gente que más lo necesita, sólo por el hecho de estar y dar lo que uno sabe. Sin esperar nada. Todo está dado.
Felicitaciones para Berth e Ina. A Juan por su primer concierto y Ana. A Amandita por sus trajín incansable y Ricardo como mi ayudante muy diligente.
Ahora veamos qué pasa con ECOS, aunque el asado ya está definido.
FELIZ NAVIDAD


Hola:
Trabajo en un ascilo de ancianos y además me gusta la música, por lo que me interesó el artículo. Dime ¿el grupo ECOS aún sigue? ( no se observa fecha de la nota).
¿Es posible gestionar alguna visita?
Saludos cordiales